"El internado: Las cumbres" (crítica)
Está bien, pero sin más. No tenemos 16 años. Y así como pasamos ya holgadamente de lo 20 con los 30 casi encima, ni Amaia es Carol, ni Paul y Manuel son Marcos e Iván. Durante los ocho capítulos de la primera temporada (confirmada una segunda y con vistas a una tercera que sería la definitiva) ha sido imposible no buscar similitudes y comparaciones. Ha sido inevitable comparar a Natalia Milán en su papel de la implacable Elsa Fernández en el Laguna Negra con la actual directora de Las cumbres (interpretada por Natalia Dicenta), así como el papel de Ramiro Blas encarnando a Darío Mendoza, y siendo el mayor inversor del nuevo internado, nos ha recordado a Jacques Noiret en un papel de corte similar y con la misma relación entre él y la directora. Pero comparaciones a parte (que hay más y luego iremos a ellas), lo bueno que tiene este reboot es algo que los creadores ya consiguieron con la original. Entrelazar a personajes adultos conocidos (Joel Bosqued y Mina El Hammani e....