Planes de verano (y ecos del pasado)
El domingo pasado se cumplieron siete años desde que terminó mi primera experiencia como maestro de 6º de Educación Primaria tras seis meses increíbles en el CP Alaitz de Barañáin . Y como he repetido hasta la saciedad, y aunque me duela un poquito, no creo que esa sensación se pueda volver a repetir nunca. Ese primer curso, esos primeros alumnos, esos primeros compañeros, ese sentimiento, esas miradas, esa complicidad… Ese todo. Porque puede que después de tanto tiempo haya tenido la suerte de tutorizar a la mejor clase del cole (hace un par de años), que haya habido segundas oportunidades con clases que tampoco olvidaré nunca, pero nada será igual a esa primera vez. Echando la vista atrás me acuerdo de todo ello. Por eso cada vez que veo el vídeo (disponible pinchando aquí ) en el que les dijimos adiós a aquellos alumnos con un pañuelico rojo, una foto (la cual sigo manteniendo en mi habitación) y un par de besos se me ponen los pelos como escarpias. Para mí no hay na...