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Mostrando las entradas etiquetadas como Bom Jesú do Monte

Diario de una JMJ (VIII)

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Jesús cae con nosotros y espera levantarse también con nosotros. Hace un par de semanas lo dejábamos subiendo a Bom Jesú do Monte ( aquí ), así que retomamos desde ahí: Después de haber sobrevivido a la subida, lo primero que hace que sonrías es ver que venden helados. Los 2,5€ que cobran por cada uno te parece un precio ridículo, hubieras pagado 5. Tras estar sentados en el último peldaño de escaleras frente a la iglesia para que un grupo de españoles que pasaba por ahí nos hiciera la foto que veis junto a estas líneas, vamos a entrar a la iglesia cuando a la entrada de la misma hay un cartelito que dice que la iglesia es para el culto de los peregrinos y no para los turistas. ¡Encima se está celebrando un bautizo! Nosotros, como buenos peregrinos, hacemos un poco de tiempo cantando alguna de las canciones que canta el coro de jóvenes de San Juan Bosco (todavía tengo pendiente el artículo que Chisco me dijo que le gustaría leer sobre ellos), y tras el bautizo entramos a reflexionar un...

Diario de una JMJ (VII)

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Tengo la sensación de que hemos pasado la mitad de la JMJ viajando en metro y la otra media caminando bajo el sol. Domingo, 30 de julio Anoche nos tardamos un rato en dormir, porque hay que ver la capacidad que tiene esta gente de decir tonterías a la hora de irse a la cama (que lo de “cama” es solo un decir, pero bueno…). Y a un servidor todo se le pega. No quiero adelantar lo que ha pasado esta noche porque quiero llevar un orden cronológico y porque todo llegará. Es posible que en un mes- mes arriba mes abajo-, pero llegará que es lo verdaderamente importante, o eso espero. Total, que nos hemos levantado a las 07.00 porque a las 07.30 teníamos que estar desayunando. Hemos tenido misa en el jardincito del que hablé hace 21 días y hemos salido para Bom Jesú do Monte. Para el café bebido que suelo desayunar, el Cola cao y los dos bollos de leche me han parecido demasiado, pero tampoco me voy a poner exquisito, que a estas alturas nadie diría que iba a dejar mi escrupulosidad a...